Ya ha pasado un poco de tiempo para no verme influído por lecturas o comentarios en noticias, y aún no se conoce la pena: el señor Francisco Fernández Peláez cayó del pedestal de mito. Paquillo, que así se le conoce, nos ha fallado.
No se ha dopado. Pero pensaba hacerlo, y la tenencia de sustancias prohibidas en el deporte profesional es tan malo como el doping. Es trampa. Y una pena que este gran deportista haya caído en la tentación. El caso es que Paquillo dice que pensaba utilizarlas durante este curso, probablemente movido por malos consejeros (la gente que lo rodea ha caído en una investigación de este tipo de redes) y por los malos resultados cosechados últimamente.
Un olímpico invernal sueco, no recuerdo de qué especialidad, dijo hace unos días que a los dopados debía caerles la pena de muerte o, en su defecto, "un montón de patadas en los cojones". Creo que esto lo dice una persona que compite y vive de ello, y el hecho de que otros hagan trampas (lo dijo en relación a unos rusos que han sido gratamente pillados en esta falacia deportiva) le puede quitar su pan y de su actual o futura familia. Imagínense si cualquiera de ustedes, tras prepararse duramente unas oposiciones públicas, descubren que una serie de personas han hecho trampas y conocían los temas, por ejemplo. La que se lía.
Y volviendo con nuestro, al menos para muchas personas, ex-héroe deportivo, que tan bien portó el nombre de Granada y Guadix por el mundo, se sopesa cómo podrá ser la sanción, a objeto de que pueda excluirle de los siguientes juegos olímpicos. Para mí, Paquillo, que madrugué para ver tu carrera más de dos y tres veces en mundiales y juegos, te has caído de mi olimpo del deporte, en el que tu sacrificio y buen hacer te había colocado. Y tu problema no soy yo, sino la cantidad de gente que opinará lo mismo. Para qué lo hiciste, Paco. Supongo que las malas compañías, y lo supongo porque gente cercana, muy cercana a mí, lo es o ha sido a tí.
Algo verídico es que no se debe juzgar a una persona ni condenarla por un error, pero cuando se está arriba, como tú, "más dura será la caída". Así que dejemos que el devenir de los días, de las competiciones, te permita lavar, o al menos aclarar, tu imagen. Y a ver si puedes ganártelo, pero la duda siempre recaerá ya sobre tí y tus resultados. Suerte.
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