viernes, 28 de marzo de 2008

El Padre de Mari Luz

Lamentablemente se encontró el cadáver de la niña desaparecida de Huelva. Eso ya lo sabemos todos. Y también se ha encontrado al culpable. No comprendo como se puede hacer daño a un niño. Pero lo que si que no entra en mi cabezota es cómo se puede abusar de ninguno. Y matarlo, pues... si alguna cosa (eso no es una persona) con patas es capaz de lo primero, lo segundo viene de calle, me parece. Es repugnante. Lo mejor para ese desgraciado es la cárcel, porque en la calle lo matan. Se lo comen con patatas. Yo haría lo mismo.

Pero lo que quiero comentar no es eso. Es sobre el padre de la pequeña. Que porte, que comportamiento, que... maestría. Un señor. La entereza y enorme catadura moral que ha demostrado este señor me hace ponerme en pié. Chapeau. Incluso le he oído pedir disculpas por el lío que se armó ayer, donde su propio padre (abuelo de la pobre Mari Luz) quería que dejaran libre al hijoputa ese para lincharlo. El pueblo quería su sangre.

Sin embargo, Juan José ha expresado las cosas de forma razonable. No cree que el hecho de ser gitano tenga que ver con la cantidad de medios puestos en la búsqueda (si dice y sabe, como todos, que si fuera hija de mandamases el ejército se hubiera puesto en marcha) puesto que están integrados, cosa que se ve a simple vista, y tampoco quiere que maten a la serpiente pederasta, puesto que sabe que nada le devolverá a la pequeña. Sólo pide justicia y endurecimiento de las penas. De nada sirve que nos metan en la cárcel por ir a 140 km/h, que está bien que se apueste por la seguridad vial, si no cuidamos mejor de nuestros niños y endurecemos las penas, y sobretodo, las hacemos cumplir, porque sobre la sabandija en cuestión pesa una pena de dos años de cárcel que ningún juez se encargó de ejecutar, dejándolo en la calle y posibilitando esta desgracia. Si no saben estar en sociedad, a los bichos, que los encierren de por vida. Él lo ha dicho.

Así que me pongo en pie ante usted, don Juan José Cortés, por su templanza, su saber estar y por ser todo un señor.
He dicho

lunes, 24 de marzo de 2008

Vamos a reir un rato

Por si no habéis visto las actuaciones de este dúo en el programa "Tú sí que vales" de T5, pues mirad estos vídeos :D



martes, 4 de marzo de 2008

"Soy Feliz....

y además mucho..."

Esta frase la pone una amiga en su mensaje del messenger. Por si alguien no sabe lo que es, es ese programita con el que hablamos unos con otros en Internet.

El otro día pensaba algo sobre eso, sobre la felicidad. Qué es la felicidad. Un estado del alma, digo yo, y creo que algún filósofo desde luego no contemporáneo la soltó antes, mucho antes. Cuando se es feliz, es genial. Y no es fácil. Los motivos causantes dependen de cada uno y de cada una, pero, oye, es lo mejor que hay.

Ahora mismo yo no soy feliz. Eso no quiere decir que esté mal, ni nada de eso. Ni mucho menos. Porque para mí ser feliz es tener un plus de algo, cierta mejora en algún aspecto de nuestra vida, que nos hace sonreír, sentirnos bien por dentro, y eso se nota por fuera (parezco un anuncio de la tele). Igual no digo nada, pero es difícil de describir las sensaciones, porque creo que para cada persona sugiere algo distinto y relacionado con lo que nos gusta. Yo voy a expresarlo así:

Ser feliz es como la última bajada por la pista del río, donde estás dando lo mejor de tu habilidad esquiadora porque sabes que, por ese día, se acaba, y lo quieres disfrutar al máximo, mientras en tu cabeza resuena 'el lago de los cisnes' de Tchaikovsky.

Es como esa noche de San Juan que pasas alrededor de una barbacoa con todos tus amigos, en la arena de la playa, y sois todos los que estáis. Y sonríes mientras prende una hoguera cerca para quemar las brujas y los malos augurios. Y sabes que estás bien.

Quiero decir que la felicidad se alcanza... ¿cómo? Es algo personal. Pero amigo, si eres feliz; amiga, si eres muy feliz.... enhorabuena, porque tú estás disfrutando de la vida.

Besos y abrazos