miércoles, 25 de junio de 2008

The Clockwork Orange

Es el título de la naranja mecánica (1971), del genial Stanley Kubrick. El original, claro. Es una peli de culto, dura y discutida, of course, pero grande. No la veáis con vuestros menores. Ni de broma, vamos.

Y esta peli me viene a cuento porque ayer, Manolo, el padre de una amiga, la sacó a colación mientras charlábamos, porque hace mucho que la había visto y la ha adquirido con un diario para volver a verla, y a mi me hizo recordar. Y para rematar leo en el blog de mi amigo payuno que es una de sus películas que en su vida han sido importante (payuno dixit). Toma una referencia a tu blog, campeón.

No voy a contar la película, pero si voy a compartir la visión que, desde el recuerdo, me dejó Manolo ayer. Y me parece muy correcta.

Hoy en día es como la película. Niñatos sueltos apaleando mayores, divirtiéndose haciendo daño. No es que haya oído una noticia tal cual o similar en estos días, no. Pero la violencia está a la orden del día. De género (no me gusta esto así dicho, pero...), de vandalismo, de robos, de todo. En verdad (es una reflexión muy ligera, o quizás no, debo refrescar la película) Kubrick comienza diciéndonos que la violencia está dentro de nosotros, o algo similar, desde el mono que golpea y destroza los huesos de un cadáver, y la evolución - a veces involución en algunos- no ha cambiado ese hecho.

Sólo es una reflexión. No toda la película. Espera, ¿que no la has visto aún? Corre a bajártela tu videoclub y luego me cuentas. Por cierto, que grande ese capítulo de los Simpsons donde Bart se viste del protagonista de esta obra para halloween.

Besos y abrazos


P.D: Somos muchos por aquí, incluso cuando por los exámenes no visité lo suficiente a mi psicólogo. Gracias amig@s

martes, 10 de junio de 2008

Arte para todos




En Granada tenemos un artista que seguro que a muchos os suena. Y probablemente hayáis visto su arte por las calles. El Niño de las Pinturas.

Os dejo un par de muestras de su arte y luego os cuento de que va el tema.















Las pintadas ensucian y afean una ciudad. Y en una tan turística y bonita como Granada, más. Vale, yo soy de Granada, pero a mi me ha dicho gente no malafollá que es una de las ciudades imprescindibles de visitar. De España y de fuera.

Pero esto es ARTE. Y el problema para estos artistas es que el Ayuntamiento los persigue, a pesar de contar con la autorización expresa de los dueños de las paredes pintadas. Porque además necesitan un permiso del ayuntamiento cuya tramitación simplemente no existe. Si os interesa, mirad el tema en su web.

Yo por mi parte, mostrar mi rechazo a la actitud del ayuntamiento, que cuando le ha interesado lo ha considerado arte, y mi apoyo a estos artistas.

He dicho. Besos y abrazos

miércoles, 4 de junio de 2008

Son mis amigos

... y en la calle pasábamos las horas... uooohh..

Eso es una canción de Amaral(Marta, Sebas, Guille y los demás). Que por cierto me encanta, y me recuerda a uno de los tres mejores viajes de mi vida, que fue un crucero. Si alguien del viaje lo lee, un beso muuuuy grande, o un abrazo, lo que prefieras.

Pero no voy a hablarle, señor psicólogo en cuyo diván me recuesto (joer que de tiempo que no me dirigía a usted), ni de mis amigos ni de mis viajes. La cosa va de los amigos en general. Y de mi teoría sobre ellos (no los míos, los de todos).

El caso es que creo que la amistad es algo cíclico. Los grupos de amigos cambian con el tiempo. Estoy convencido. Desde pequeños tenemos una serie de amigos, un grupo que, llegado un momento, se separa. Siempre. Es decir, hay peleas o distanciamiento, según edad y madurez, de la que surge una disgregación. Se quedan unos cuantos por un lado, otros por otro... y al cabo del tiempo, a ese nuevo grupo se le añaden componentes hasta formar un nuevo círculo de amistades.

Y la separación, o la forma en que ocurre, cambia como decía según la edad. Es decir, cuando eres pequeño, te peleas, o cambias de colegio, o te mudas... Cuando somos adolescentes, pues el que no tiene pavo es un poco tonto o no tiene aún dos dedos de luces. Lo que sea. Pero ocurre lo típico: es la edad de empezar a tontear con las chicas, te peleas porque te liaste con María y esa me gustaba a mi, o porque has dicho esto, no que fuiste tú, y tú más... y las chicas algo igual... aunque sois peores entre vosotras. Más... peligrosas.

Crecemos y la cosa cambia (a veces hay gente que actúa como si no creciera, ya saben), y el ciclo se cumple, y nos vamos a estudiar fuera, o no, y conocemos a otra gente y.. nos distanciamos.

Pero el fondo es igual. Somos 10, separacion, quedamos 4, conocemos y sumamos y volvemos a 10, u 11, o los que sean. Y suma novias, y alguna amiga, y entonces formas un nuevo grupo y... otra vez al principio.

Y gracias a Dios, siempre hay amigos que permanecen desde el principio. Y no por nuestra culpa. Porque a los amigos de verdad no los elegimos, nos eligen ellos a nosotros.

VA POR VOSOTROS. He dicho

...Son mis amigos... por encima de todas las cosas... uooohhh


Besos y abrazos