Buenas noches.
Verá, hoy venía yo a contarle cómo hemos llegado a tal punto en que unos señores que cobran lo que cobran por hacer lo que hacen y que encima se supone que les gusta tanto, pueden lloriquear o no rendir porque trabajan 4 horas en vez de dos algún dia suelto. Trabajan de lunes a viernes de 11 a 13 y algunos pobrecitos vuelven por la tarde a las 18 horas o van al gimnasio o al recuperador... Como sufren..
Pero a lo que voy. El caso es que camino de esta consulta venía yo pensando en estas cosas, cuando me di cuenta de lo que ocurre. Yo, que me consideraría normal si esa palabra definiera realmente algo (dudo sobre que es normal y que no, pero eso lo dejamos para otra sesión), digo que me alarma y me daria vergüenza no darlo todo en el campo cobrando ese pastón. Y mientras me quejo del capullo que se niega a saltar al campo porque el entrenador le prometió y prometió hasta que se la metió, ejercito la peligrosa actividad que supone el pensar, dándole trabajo a mi pobre neurona. Y me doy cuenta de que siempre los que estamos más abajo nos quejamos de los de arriba. Siempre habrá alguien peor que tu. Yo me quejo del rico, pero quizás para otros seré yo el rico, el de arriba. Y no solo de dinero hablo, ojo al dato, que diria un censurado García. Hay demasiadas personas en muchas situaciones malas. Asi que no se queje usted y cumpla así por mi, ya que seguramente volveré a quejarme en otra situación.
Asi que en una sola sesión saco de mi cabeza dos ideas. Neuronas agotadas (si, si, en plural y todo), lo que le digo, doctor, es que tiene cojones que cobrando un tio 1000 kilos de los antiguos prorrogue sus vacaciones de más, se queje porque le silven o se niegue a jugar por orgullosos, o jueguen vagando como fantasmas, y además tirando del hilo pienso que si yo me quejo por esto, más abajo está el pobrecito (este de verdad, sin ironía) que no tiene para comer, o que esta sólo o la vida le tiene guardada una puñalada más siempre y se queja de que yo me queje, y que si sigo tirando... si sigo tirando veo que este mundo esta lo suficientemente mal como para que el hilo siga para abajo demasiado. Es muy largo.
Nada más por hoy, ya me duele la espalda de su diván y ya le habré cansado.
P.D.: Hoy 25 hace un año que se casaron dos personas que quiero un montón. Han superado la media (Pili dixit), asi que... ¡¡FELICIDADES HERMANA!! ¡¡ FELICIDADES PADRINO!!
Mi ventana personal al mundo, para el que le guste lo escribo y para el que no, que me lo eche en cara si quiere. Thanks for coming!!
domingo, 25 de febrero de 2007
miércoles, 7 de febrero de 2007
Demasiado bueno, no tan malo

Esto viene a cuento por una carta al buzón del lector de la revista XLSemanal que leí el otro dia. El número 1006 creo que era.
En ella un joven (o eso me dió la sensación) decía algo que me parece que es cierto. Comentaba lo que siempre le pasa al bueno de la peli. Como es tan bueno, y el bueno siempre debe serlo, parece que el prójimo siempre está al tanto de que la cague para decir "ya decía yo que no podía ser tan bueno". ¿Somos cainitas por naturaleza? ¿Siempre esperando para aprovechar la oportunidad de darle caña al vecino? Seguía comentando en la carta este chico que, y bien que ocurre, cuando se da la situación inversa cambiamos la cara: el chico malvado de la historia comete un acto de bondad y siempre alguien corre a decir aquello de "en el fondo no es tan malo..."
El asunto a esta persona le venía concretamente por decir que se porta uno fenonemal con la novia, hace recados para la madre, de chófer para el papá de la susodicha y luego pasa lo que pasa porque se olvida del día de su onomástica. Ah, no tengo ni idea de lo que le pasaría, supongo que no le dejarían por eso, ¿no, chicas?.
En fin a mi esto último me da igual, lo que me intersaba era la primera reflexión, la del cuento del bueno-malo y el malo-bueno.
Lo que yo pienso (pienso, luego existo, que decía Descartes) es que somos animales de costumbres. Bueno, vale, esto no lo digo yo, pero es cierto. Supongo que el hecho de que estamos acostumbrados a las respuestas de cada persona en una situación una vez que la conocemos un poco, es decir (coño que lios me hago), que el que se porta bien conmigo siempre lo hará... FALSO. Y como falso es igual a error, ponemos mala cara a esa persona, aunque no tengamos razón, sólo porque no es lo que esperamos.
A mi particularmente me jode mucho que cuando (soy así de tonto) me porto bien habitualmente con una serie de personas por mi estúpida (y poco conveniente para mi en muchas ocasiones) forma de ser, me pongan esa mala cara no por hacer algo malo, sino por no hacer lo que las (si, lAs, con A) tengo acostumbradas.
Procuraré no hacer lo mismo con quien se porta bien conmigo (incluir en lista de promesas a dejar pasar)
Y sólo quería comentar la reflexión del chico del XLSemanal.
Besos y abrazos, que escoja cada cual.
En ella un joven (o eso me dió la sensación) decía algo que me parece que es cierto. Comentaba lo que siempre le pasa al bueno de la peli. Como es tan bueno, y el bueno siempre debe serlo, parece que el prójimo siempre está al tanto de que la cague para decir "ya decía yo que no podía ser tan bueno". ¿Somos cainitas por naturaleza? ¿Siempre esperando para aprovechar la oportunidad de darle caña al vecino? Seguía comentando en la carta este chico que, y bien que ocurre, cuando se da la situación inversa cambiamos la cara: el chico malvado de la historia comete un acto de bondad y siempre alguien corre a decir aquello de "en el fondo no es tan malo..."
El asunto a esta persona le venía concretamente por decir que se porta uno fenonemal con la novia, hace recados para la madre, de chófer para el papá de la susodicha y luego pasa lo que pasa porque se olvida del día de su onomástica. Ah, no tengo ni idea de lo que le pasaría, supongo que no le dejarían por eso, ¿no, chicas?.
En fin a mi esto último me da igual, lo que me intersaba era la primera reflexión, la del cuento del bueno-malo y el malo-bueno.
Lo que yo pienso (pienso, luego existo, que decía Descartes) es que somos animales de costumbres. Bueno, vale, esto no lo digo yo, pero es cierto. Supongo que el hecho de que estamos acostumbrados a las respuestas de cada persona en una situación una vez que la conocemos un poco, es decir (coño que lios me hago), que el que se porta bien conmigo siempre lo hará... FALSO. Y como falso es igual a error, ponemos mala cara a esa persona, aunque no tengamos razón, sólo porque no es lo que esperamos.
A mi particularmente me jode mucho que cuando (soy así de tonto) me porto bien habitualmente con una serie de personas por mi estúpida (y poco conveniente para mi en muchas ocasiones) forma de ser, me pongan esa mala cara no por hacer algo malo, sino por no hacer lo que las (si, lAs, con A) tengo acostumbradas.
Procuraré no hacer lo mismo con quien se porta bien conmigo (incluir en lista de promesas a dejar pasar)
Y sólo quería comentar la reflexión del chico del XLSemanal.
Besos y abrazos, que escoja cada cual.
martes, 6 de febrero de 2007
Me he convertido en un blogger!!
¡Hola a todos!
Lo primero saludar, que para eso mis padres me educaron bien. Lo segundo, bienvenido a mi blog... ¿¡Ya soy un blogger!? Parece que si.
Mi nombre es Pablo. - Ya lo sé. Vale, pero igual tengo suerte y entra alguien que aún no lo sabe, además de ti que te he amenazado para que entrases... Y la dirección del blog ya sabeis muchos que es mi nick. Desde hace mucho. Bueno, con lo de dj por delante por mi aficción. Se pronuncia Olódum, si, con acento en la segunda o. ¿Y que carajo es eso? Hace muchos años ya (6 u 8), buscando un nombre que no fuera el obvio, creo recordar que para jugar en algún cyber al Counter Strike -entonces le daba al tema, ya no-, aprendí que viene de un dialecto africano, y significa dios de dioses. Como nombre de guerra, mola desde luego. Y como lo seguí utilizando a falta de uno mejor, aquí se me quedó. Además eso de Dj Pablo no me molaba cuando ejercí como tal por primera vez, hace unos 4 o 5 años en la última fiesta que se hizo dentro de la Facultad de Derecho. ¿Estabas tu? Pues yo era el que te hizo botar entre 3000 personas y bailar, si, al mismo que le silbaste cuando cortó la música y apenas eran las 7 de la tarde. Lo siento, yo también quería seguir. Y hasta hoy.
Ahora, si vuelves por aquí, ya sabes algo diferente al típico me llamo tal estudio esto y me gusta aquello. Ya te lo contaré en otra ocasión. Porque espero que vuelvas, aunque sea para ponerme a parir porque un tio que no esté recluido en un "hospital mental" no puede escribir estas cosas. ¿Y quién te dijo que no escribo desde el manicomio?. En fin, que te quiero aquí, al menos me das el beneficio de la duda y me olvidas con conocimiento de causa.
Y cuando vuelvas, podrás leer que he escrito algo sobre una canción, sobre la última del hijo de puta ese que espero que muera de hambre y en la cárcel, no en su casa, o sobre la última chica que me hizo romperme el cuello (habitual en mi trabajo), pero que se la llevó mi amigo, o sobre la última alegria de mi Betis (o tristeza por la -reconozco- gran temporada del sevilla), o último robo sufrido por nuestra selección de balonmano... ya veremos que me quema la penúltima neurona de mi cabezota.
Un beso, un abrazo. Tu mism@.
Lo primero saludar, que para eso mis padres me educaron bien. Lo segundo, bienvenido a mi blog... ¿¡Ya soy un blogger!? Parece que si.
Mi nombre es Pablo. - Ya lo sé. Vale, pero igual tengo suerte y entra alguien que aún no lo sabe, además de ti que te he amenazado para que entrases... Y la dirección del blog ya sabeis muchos que es mi nick. Desde hace mucho. Bueno, con lo de dj por delante por mi aficción. Se pronuncia Olódum, si, con acento en la segunda o. ¿Y que carajo es eso? Hace muchos años ya (6 u 8), buscando un nombre que no fuera el obvio, creo recordar que para jugar en algún cyber al Counter Strike -entonces le daba al tema, ya no-, aprendí que viene de un dialecto africano, y significa dios de dioses. Como nombre de guerra, mola desde luego. Y como lo seguí utilizando a falta de uno mejor, aquí se me quedó. Además eso de Dj Pablo no me molaba cuando ejercí como tal por primera vez, hace unos 4 o 5 años en la última fiesta que se hizo dentro de la Facultad de Derecho. ¿Estabas tu? Pues yo era el que te hizo botar entre 3000 personas y bailar, si, al mismo que le silbaste cuando cortó la música y apenas eran las 7 de la tarde. Lo siento, yo también quería seguir. Y hasta hoy.
Ahora, si vuelves por aquí, ya sabes algo diferente al típico me llamo tal estudio esto y me gusta aquello. Ya te lo contaré en otra ocasión. Porque espero que vuelvas, aunque sea para ponerme a parir porque un tio que no esté recluido en un "hospital mental" no puede escribir estas cosas. ¿Y quién te dijo que no escribo desde el manicomio?. En fin, que te quiero aquí, al menos me das el beneficio de la duda y me olvidas con conocimiento de causa.
Y cuando vuelvas, podrás leer que he escrito algo sobre una canción, sobre la última del hijo de puta ese que espero que muera de hambre y en la cárcel, no en su casa, o sobre la última chica que me hizo romperme el cuello (habitual en mi trabajo), pero que se la llevó mi amigo, o sobre la última alegria de mi Betis (o tristeza por la -reconozco- gran temporada del sevilla), o último robo sufrido por nuestra selección de balonmano... ya veremos que me quema la penúltima neurona de mi cabezota.
Un beso, un abrazo. Tu mism@.
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