lunes, 15 de junio de 2009

Dedicado a unos amigos, dedicado a la City

De vez en cuando se echa la vista atrás y se descubre que pasaron cosas buenas, irrepetibles. Por eso ayer me acordé de algunos de mis compañeros de viaje. Álvaro, Antonio, Juan, Javi, Maria Luisa, Laura, Anabel y el otro Javi.
Unos siguen siendo mis amigos, otros se fueron, o se perdió el trato. Alguna o alguno fijo que no me aguanta, y puede que yo no soporte a alguno de ellos. Es igual. Pero esos dias en Londres disfrutamos todos juntitos.

¿Os acordáis del mercado de Nothing Hill? Calles y casas coloridas, gente, mucha gente, y un escaparate con Cola Cao y Nenuco, algo de casa cuando estás fuera. O qué decir de aquel cambio de guardia medio surrealista, con la banda real tocando canciones de.. ¡¡Abba!! Seguramente andaría algún sueco o sueca importante por allí dentro, porque fuera los que andábamos o no sentábamos en los escalones, cuando no pegados a la valla, diría que éramos en mayoría españoles. Viajes de estudios y eso. O quizás es que armamos más jaleo que el resto de europa junta. Viva la fiesta española.

Tampoco se me olvida cuando estuvimos en el barrio chungo aquel cerca de la estación... ¿cómo se llamaba? Aún no se cómo os atrevisteis a entrar en aquel restaurante indio... Pero bueno, también 'sujetamos' el puente del Milenio todos, tras ver el Parlamento y mirar la hora en el Big Ben mientras esperábamos la llegada del 'segundo turno', que se notaba a leguas de que país venían, tanto como el whisky que llevaban entre pecho y espalda... la catedral de San Pablo, blanca, y cámaras de fotos quedándose sin batería; el museo británico y sus momias, su piedra roseta y el vinito caliente del pub de después; el metro y las líneas amarilla (¿central o circular?) y la verde, que nos quedamos en Bayswater, no lo olvides que te pasas; o cuando comimos cerca de Hyde Park con la camarera española (vaya mierda el fish & chips) y después nos reunimos todos en el 'corner' del parque, ¿verdad? Y la fiesta en la Ministry of Sound, que a algunos no os gustaría mucho, pero para mi es uno de los mayores templos del mundo de la música House. Y el frío a la vuelta... y las guiris borrachas del metro a la ida.. y algunos se van antes: Anabel se queda de 'invitada' en nuestro hotel... si es que estos guiris no se enteran de ná.
Allí aprendí lo que era un 'Boots', y luego mi hermano resultó acabar una temporada currando de responsable por aquel país, y vi Harrods, joder que caro, y me fui con Antonio a ver el antiguo estadio de los Gunners, impresionante por su peculiaridad, y callamos bocas a los del norte de nuestro país, gracias a haber estado en los almacenes del lujo y el té antes, ¿verdad Antonio? Y vuelta a casa. A nuestra casa de Bayswater. Aún tengo un trozo del llavero del metro que nos mangamos, Álvaro. Está en mi coche, en el hueco bajo el cenicero.

Lo único malo fueron dos cosas: que unos se iban antes, y que al final otros nos teníamos que ir después. Como veis todo esto queda dentro, en la cabeza y un poquito más abajo, por el pecho, ya sabéis. Y aunque me dejo cosas, espero que al leer esto os hayan llegado buenos recuerdos. Porque seguro que os he sacado una sonrisa, o más de una. Y al que no viniera a la City con nosotros, siempre estamos a tiempo de repetirlo.

Besos y besas.

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