En fin, que ya sabemos, incluso de su propia boca, que va a decepcionar a mucha gente. Pero es normal, es imposible que en un mandato de cuatro años cumpla todo lo que quiere, o al menos promete, pero esperemos que las esperanzas de millones de personas sean fundamentadas.
Sin embargo, Barack hasta ayer era una persona libre. Como tú y como yo. Ahora es un esclavo, como sus antepasados de los que tanto se habla. Es un esclavo de su seguridad. Desde antes, más desde ayer en la ceremonia, va a tener escoltas hasta para ir al servicio. Va a vivir rodeado de armarios con chaqueta y metal bajo su vestimenta, con un radio a su alrededor de todo lo que se pueda imaginar para garantizar la seguridad del presidente de los Estados Unidos. Habría que pensárselo no dos, sino tres o cuatro veces, antes de querer cambiarse por él.
Su primera medida ha sido parar los juicios de Guantánamo hasta que estudie lo que se hace allí. Que si, que todos sabemos de qué va, pero hasta ahora que es el máximo mandatario no podía conocer todos los entresijos, supongo.
Así que bien por Obama, y esperemos que siga siendo bien, por el bien del mundo.
He dicho.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario